Si ya tengo seguro de vida, ¿me conviene un seguro de decesos?
Existe la tentación de pensar que disponiendo de un seguro de vida, no es necesario tener un seguro de decesos.
Efectivamente podemos destinar parte del capital asegurado en el seguro de vida a pagar los gastos de sepelio, pero tener seguro de decesos tiene ventajas:
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Con el seguro de decesos la aseguradora se hace cargo de los gastos de manera inmediata; si esperamos a cobrar el seguro de vida, antes habrá que hacer frente a los gastos de sepelio debiendo disponer de la liquidez necesaria.
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El seguro de decesos, además de hacer frente a los gastos, es un seguro de servicios, y por tanto la aseguradora a través de sus servicios asistenciales se puede hacer cargo de todo, incluida la gestoría para la tramitación documental. En esos momentos difíciles, disponer de esa ayuda es uno de los valores añadidos que aporta el seguro.
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El coste del servicio de sepelio para la aseguradora es inferior al coste particular por la capacidad de negociación que tiene la aseguradora, al contar con un gran número de asegurados; en definitiva ambos seguros tienen sentido de forma independiente.